Hay miles en Internet, pero solo una se está llevando el gato al agua con una simple pregunta “¿Qué estás haciendo?”. Así, solo respondiendo a eso, y aunque por el momento sólo se puede acceder a ella en inglés, Twitter se ha convertido en la aplicación del año. El objetivo de sus miembros no es otro que comunicar a los demás lo que se está haciendo en un momento dado. Una vez que uno es miembro de la red, se puede escribir directamente un mensaje, formado de 145 caracteres como máximo. Y a no ser que se especifique lo contrario, todos los usuarios pueden leerlo.
En Twitter, la página principal de cada usuario, a la que se accede solo facilitando una cuenta de correo, es de lo más simple. En lugar destacado, en la parte superior, el último mensaje y un poco más abajo, un espacio dividido en dos pestañas: una para ver los últimos mensajes propios y otra para ver los de tus amigos. ¿Amigos?. Pues sí, uno puede añadir a otro usuario a su lista de amigos (friends) y, de esa forma, convertirse en su seguidor (follower). La relación entre usuarios no es, por lo tanto, bidireccional. En una columna, a la derecha, en la página principal de cada usuario, se muestran todos los amigos en forma de pequeñas imágenes (la que uno sube a la aplicación cuando se registra).
La aplicación está impactando tanto, que enseguida se han desarrollado herramientas para ayudar a manejar la aplicación. Como un programa para poder enviar mensajes desde WordPress, el servicio más conocido de publicación de blogs o desde el navegador Firefox.
Pero, ¿por qué esa euforia?. En lo que todos coinciden es en la sencillez del sistema y en la simplicidad de la idea. ¿A quién no le interesa saber lo que tus amigos e, incluso, desconocidos, están haciendo?. Pero, lo que está impulsando esta red social es lo fácil que resulta mantenerse integrado en la red sin ser necesario estar delante de un ordenador. Poder enviar y recibir mensajes desde el teléfono móvil es una gran innovación.
El inventor es Evan Williaam, una de las personas que revolucionó los sistemas online de publicación de blogs, con Blogger.
Twitter no es, sin embargo, la única red con estas característica. En España ya se van haciendo oir Tuenti o Facebook, redes en las que no hay que contestar nada, sino subir las fotos y esperar que los amigos y desconocidos (según se establezca) hagan comentarios al respecto.
