Una vez más las grandes ciudades se unieron ayer para protestar contra el cambio climático apagando todas las luces en un acto simbólico. Los grandes monumentos se quedaron a oscuras para concienciar a la población del problema.
Una vez más las grandes ciudades se unieron ayer para protestar contra el cambio climático apagando todas las luces en un acto simbólico. Los grandes monumentos se quedaron a oscuras para concienciar a la población del problema.