Hay cosas que jamás hubiesemos esperado ver fuera de las pantallas de las salas de cine y que, sin embargo, hoy son ya una realidad.
Esta semana han salido a la luz dos de las novedades tecnológicas más impresionantes que he visto en los últimos tiempos. La primera ha convertido en realidad el que es quizá el mayor sueño del hombre: volar de forma independiente. El valiente es un suizo que, con una ala pegada a su espalda e impulsada por cuatro reactores, ha conseguido surcar el cielo durante diez minutos a ¡200 kilómetros por hora! Cuesta creerlo incluso después ver el video, que parece un trailer de una película de superheroes.
La segunda también podría ser la escena de cualquier película futurista, pero es real. El robot ASIMO, de la compañía Honda, fue el encargado el pasado martes de dirigir a la Orquesta Sinfónica de Detroit en la apertura de un concierto. Impresionante como este robot ha memorizado y aprendido a imitar los movimientos de un director de orquesta a través de una grabación de video. Aquí el video.